Prendas básicas que toda mujer debe tener

Las prendas básicas son el corazón de un armario bien construido. No siguen tendencias pasajeras: definen estilo, coherencia y elegancia.

En un guardarropa premium, cada pieza tiene propósito. Menos cantidad, mejor elección.

Camisa blanca de calidad superior

Una camisa blanca bien confeccionada es sinónimo de elegancia silenciosa.

  • Eleva cualquier look al instante.

  • Funciona en contextos formales y casuales.

  • Aporta luz, estructura y pulcritud.

Opta por telas nobles, buena caída y un corte impecable.

Blazer estructurado

El blazer es una de las prendas más poderosas del armario femenino.

  • Define la silueta sin rigidez.

  • Aporta autoridad y sofisticación.

  • Funciona con jeans, vestidos y pantalones.

Un blazer neutro es una inversión que trasciende temporadas.

 

Pantalón de corte recto

El equilibrio perfecto entre comodidad y elegancia.

  • Estiliza visualmente.

  • Se adapta a distintos estilos.

  • Ideal para looks de día y de noche.

Prefiere líneas limpias y colores neutros.

Jeans oscuros de corte limpio

Un buen jean puede ser tan sofisticado como funcional.

  • Tonos oscuros y sin desgaste.

  • Corte recto o ligeramente ajustado.

  • Denim de buena estructura.

El ajuste lo es todo.

Vestido neutro atemporal

El vestido en negro, beige o tonos suaves es un clásico infalible.

  • Se adapta a múltiples ocasiones.

  • Permite transformar el look con accesorios.

  • Siempre comunica elegancia.

El diseño debe ser simple y favorecedor.

Camisetas básicas bien hechas

Las camisetas son la base del armario diario.

  • Blanco, negro, gris y beige.

  • Buena tela y calce perfecto.

  • Ideales para combinar con piezas estructuradas.

Una camiseta premium siempre se nota.

Zapatos versátiles

Toda mujer necesita al menos:

  • Zapatos planos elegantes.

  • Tacones cómodos y sobrios.

  • Calzado casual de buena calidad.

Los tonos neutros multiplican combinacionesAccesorios esenciales

Los accesorios completan el lenguaje del estilo.

  • Aretes elegantes.

  • Collares o pulseras atemporales.

  • Bolsos estructurados.

Menos piezas, más intención.